Tratamiento de la hepatitis B: Antivirales
Los antivirales se presentan en forma de comprimidos orales y evitan que el virus de la hepatitis B se replique, es decir, que haga copias de sí mismo.1 Esto significa que la cantidad del virus en la sangre (carga viral) is disminuirá.2 Mantener la carga viral en el límite más bajo posible es la mejor manera de controlar el virus de la hepatitis B y evitar la progresión a una enfermedad hepática, grave, como el cáncer de hígado.3
Sólo algunas de las personas con hepatitis B que están tomando antivirales sufrirán efectos secundarios. Los efectos secundarios más frecuentes de los antivirales son dolores de cabeza, fatiga y náuseas.4 Algunas de las personas que están tomando este tipo de tratamiento para la hepatitis B pueden tener alteraciones del sueño, falta de apetito o dolores musculares.5 Deberá informar a su médico si tiene estos efectos secundarios.
Con el tiempo algunos antivirales dejan de tener eficacia. Esto se conoce como resistencia. Pregunte a su médico qué medicamentos para la hepatitis B tienen eficacia durante más tiempo. Si su tratamiento deja de funcionar, su médico puede probar otros medicamentos para la hepatitis B.



















