Tratamiento de la hepatitis B: Interferones

Los interferones actúan reforzando el sistema inmunitario del organismo para combatir el virus de la hepatitis B. Se administran en forma de inyección. En ocasiones, el interferón para el tratamiento de la hepatitis B debe administrarse varias veces a la semana.1

En algunas personas los interferones pueden causar una depresión grave.2 Otros efectos secundarios son cansancio, diarrea, náuseas, vómitos y dolor de estómago.3 Los interferones también pueden causar mareos, dolores en las articulaciones, erupciones cutáneas y pérdida del cabello.4 Este tratamiento contra la hepatitis B también puede provocarle mucho cansancio debido a un trastorno llamado anemia que consiste en una disminución del número de glóbulos rojos.5

Referencias

1 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/csr/disease/hepatitis/whocdscsrlyo20022/en/index7.html, acceso desde el 30 de julio de 2007
2 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/csr/disease/hepatitis/HepatitisB_whocdscsrlyo2002_2.pdf, acceso desde el 30 de julio de 2007
3 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/csr/disease/hepatitis/HepatitisB_whocdscsrlyo2002_2.pdf, acceso desde el 30 de julio de 2007
4 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/csr/disease/hepatitis/HepatitisB_whocdscsrlyo2002_2.pdf, cceso desde el 30 de julio de 2007
5 La Clinica Mayo, http://www.mayoclinic.com/health/anemia/DS00321, acceso desde el 1 de agosto de 2007