Datos sobre la hepatitis B: mitos y verdades

Disponer de información precisa sobre la hepatitis B es importante para saber si se está en riesgo de contraer la enfermedad. En ese caso, es fundamental acudir al médico, someterse a un análisis y recibir el tratamiento adecuado.

Descubra las verdades entre los falsos mitos sobre la hepatitis B:

Mito 1: La hepatitis B se contrae comiendo alimentos contaminados.

Verdad 1: La hepatitis B se transmite a través de la sangre y de los fluidos corporales de una persona que tenga la infección. La hepatitis B se contrae solamente entrando en contacto con alguien que tenga el virus. Esto puede suceder al mantener relaciones sexuales sin protección, compartir agujas o jeringuillas y cuando se utilizan instrumentos contaminados en las barberías, peluquerías y en los gabinetes de tatuaje. Además, las mujeres embarazadas también pueden transmitir el virus a sus hijos durante el parto.

Los profesionales sanitarios también están en riesgo de contraer la hepatitis B y deben adoptar las medidas necesarias de protección.

Sin embargo, existen otros tipos de hepatitis: la hepatitis A, la hepatitis B, la hepatitis C, la hepatitis D, la hepatitis E y la hepatitis G. Tanto la hepatitis A como la hepatitis E se pueden transmitir a través de alimentos y del agua contaminados. Sin embargo, la hepatitis B sólo se transmite a través de la sangre y de los fluidos corporales.


Mito 2: La hepatitis B es una enfermedad rara y no es probable que entre contacto con ella.


Verdad 2: La hepatitis B es una de las enfermedades infecciosas más comunes en el mundo. Más de un tercio de la población mundial está infectada por este virus.1 Aproximadamente 350 millones de personas en el mundo tienen infección crónica.2 Esto significa que tienen una forma grave de la enfermedad que puede desembocar en enfermedad hepática grave y cáncer de hígado. Es imprescindible que las personas en riesgo de contraer la hepatitis B acudan al médico y se sometan a un análisis.


Mito 3: Las personas con hepatitis B saben que tienen la enfermedad por los síntomas como el aspecto amarillo de la piel y los ojos.

Verdad 3: Muchas personas con hepatitis B no se sienten enfermas. La mitad de las personas que están infectadas con el virus no muestran ningún signo o síntoma de hepatitis B. La única manera de saber si se tiene hepatitis B es consultando al médico, el cual le hará un análisis de sangre para la hepatitis B para asegurarse.


Mito 4: Las personas con hepatitis B están muy enfermas y mueren a causa de una enfermedad hepática grave o de cáncer de hígado.

Verdad 4: Aproximadamente el 90 por ciento de las personas infectadas con el virus de la hepatitis B tienen una infección aguda.3 Ésta durará unas pocas semanas o meses y la persona se recuperará totalmente sin secuelas.

Sin embargo, cerca del 10 por ciento de las personas infectadas con el virus tienen hepatitis B crónica.4 Esta es una forma más grave de la infección y puede desembocar en una enfermedad hepática grave, incluido el cáncer de hígado. En último término, del 15 al 25 por ciento de las personas con hepatitis B crónica morirán a causa del virus.5


Mito 5: Las personas infectadas con el virus de la hepatitis B desarrollarán con el tiempo las infecciones por el virus de la hepatitis A y de la hepatitis C.

Verdad 5: Existen diferentes tipos de hepatitis y cada uno está causado por un virus diferente. Sin embargo, la hepatitis B no se convertirá en otro tipo de hepatitis. Las personas infectadas con el virus de la hepatitis B siguen estando en riesgo de infectarse con otro de los virus de la hepatitis.

  • Hepatitis A: La hepatitis A es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis A. Generalmente se transmite a través de las heces de una persona infectada. Esto sucede cuando los hábitos sanitarios no son los adecuados, como es no lavarse las manos después de ir al cuarto de baño.
  • Hepatitis B: La hepatitis B está causada por el virus de la hepatitis B y es una de las enfermedades infecciosas más comunes en el mundo. Se transmite de una persona infectada a otra a través de la sangre y de los fluidos corporales.
  • Hepatitis C: La hepatitis C está causada por el virus de la hepatitis C. Generalmente se transmite a través de transfusiones de sangre. En la mayoría de los países, la sangre donada se analiza para detectar la presencia del virus antes de utilizarla en una transfusión.
  • Hepatitis D: La hepatitis D está causada por el virus de la hepatitis D. El virus de la hepatitis D necesita al virus de la hepatitis B para sobrevivir. A veces, las personas con hepatitis B también contraen la hepatitis D porque ambas se transmiten de una persona a otra a través de la sangre y de los fluidos corporales.
  • Hepatitis E: La hepatitis E está causada por el virus de la hepatitis E. De modo similar al virus de la hepatitis A, se transmite al entrar en contacto con las heces de una persona infectada.
  • Hepatitis G: No se conoce mucho acerca del virus de la hepatitis G, ni siquiera si produce alguna enfermedad. Puede transmitirse a través de sangre contaminada en transfusiones de sangre.

Mito 6: Las vacunas contra la hepatitis B impiden que las personas infectadas con el virus de la hepatitis B enfermen.

Verdad 6: La vacuna contra la hepatitis B es eficaz sólo en aquellas personas que no se han infectado con el virus de la hepatitis B.

Muchos países disponen de vacunas eficaces contra la hepatitis B. Frecuentemente, en estos países los recién nacidos reciben la vacuna contra la hepatitis B.

Las personas infectadas deben acudir a su médico para conocer los mejores tratamientos que existen para controlar el virus.


Mito 7: Se puede heredar la hepatitis B de los padres.

Verdad 7: Sólo se puede contraer la hepatitis B entrando en contacto con la sangre o los fluidos corporales de alguien que tenga el virus.

La hepatitis B no se puede heredar de los padres. Sin embargo, las mujeres embarazadas con hepatitis B pueden transmitir el virus a sus hijos durante el parto.

Referencias

1 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/mediacentre/Hechosheets/fs204/en/, acceso desde el 20 de junio de 2007
2 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/mediacentre/Hechosheets/fs204/en/, acceso desde el 20 de junio de 2007
3 Fundación de la hepatitis B, http://www.hepb.org/patients/acute_vs_chronic.htm, acceso desde el 20 de junio de 2007
4 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/mediacentre/Hechosheets/fs204/en/, acceso desde el 1 de agosto de 2007
5 Ministerio de Sanidad de Wyoming, http://wdhfs.state.wy.us/aids/hepbasics.html, acceso desde el 20 de junio de 2007